En Puerto Williams Iniciando un nuevo Proyecto Audiovisual: Pueblos Canoeros

13140910_1101849166535046_1262883387_nEn Enero de este año, junto a mis profesores Luis y Yaline, más conocidos como Darwin Producciones, estuvimos filmando en Puerto Williams, archipiélago de Tierra del Fuego, para un nuevo proyecto audiovisual, un documental sobre pueblos canoeros y arqueología.

Así como todas las demás, hasta el momento ha sido una experiencia asombrosa, me avergüenzo un poco ya que al principio no me encontraba tan motivada. Creo que no le tomaba el peso al aporte que podía hacer, ya que poco se sabe sobre estos pueblos y es escaso el interés que hay sobre aquello, sobre todo en los jóvenes.

Hablamos, de nuestros antepasados, habitantes originarios del fin del mundo, aquellos que conquistaron estas tierras antes que cualquier europeo o foráneo. Hablamos de un grupo de personas que pudo dominar las grandes fuerzas de la naturaleza, que se sometieron al frío, al hambre, que tuvieron que bordar un modo de vida totalmente nuevo, adentrándose en las heladas aguas de diversos canales, como el Beagle, que visitamos.  ¿A caso no es asombroso el pensar en personas que navegaban las aguas de estos canales? me imagino a las mujeres nadando en aquella época, buscando recursos para alimentar a sus familias, a los hombres, construyendo esas balsas y canoas con corteza de árbol, a los niños aprendiendo muy obedientes de cada labor para un día poder ser como sus padres. Qué angustia pensar que hemos acabado con esas costumbres, con esa cultura tan pura de estas tierras…

Tengo la esperanza de que si bien, probablemente nunca podremos volver a ver estas etnias como eran hace unos cientos de años, al menos podemos darles el reconocimiento que se merecen.

Espero que este documental, cause en las personas lo mismo que produjo en mi,. Que aquel que lo vea, reflexione sobre el daño que le hacemos a nuestra cultura al olvidar y menospreciar a nuestros antepasados. Que seamos capaces de darnos cuenta que se está perdiendo gran parte de nuestro patrimonio, porque no es nada mas que eso, nuestra historia. Junto a eso, espero que aquellos que lo vean, sientan nada menos que orgullo.

No dejemos que se pierda este gran pedazo de historia, cambiemos el cuento de caperucita y el lobo por el de los pueblos canoeros, no contemos más historias de princesas, hablemos de estas mujeres tan sacrificadas, dejemos de lado los castillos para hablar de chozas y canoas.

Luz, cámara, acción!